| Durante muchos años,
prácticamente desde la pubertad, he padecido el problema del acné,
de un fuerte acné que me ha dejado marcada la piel para siempre. Así pues, comprendo muy bien a quienes también lo padecen y desde
estas líneas intentaré ayudarles a combatirlo, en base a mi
experiencia personal y a los nuevos conocimientos adquiridos sobre
este difícil asunto, pues una de las cosas importantes para curar
o paliar el acné es la información, una adecuada y verídica
información sobre todos los asuntos que le atañen:
* Por
qué se produce, cuando puede desaparecer, qué cosas influyen,
dieta, costumbres, psicología personal, aseo, productos adecuados...
El acné es algo realmente complejo
en lo que, además de una predisposición por la propia naturaleza y
características hereditarias, influyen, mezclándose casi
inconscientemente otros factores que es necesario conocer y
atender cuidadosamente. Una tarea que la inmensa mayoría de los
médicos de cabecera, e incluso los
especialistas de la Seguridad Social, no atienden correctamente, no le prestan la atención a
su gravedad, fundamentalmente de aspecto psicológico, porque
nadie se muere de acné.
Me ha pasado a mi, durante muchos años de
mi vida, que el médico de cabecera me ha negado reiteradamente el
volante correspondiente para visitar al especialista Dermatólogo
alegando que no tenía remedio. Pero aunque no me hubiera curado el
acné, una correcta información, un tratamiento adecuado, habría
paliado sus efectos y evitado muchas de las cicatrices que me
acompañaran el resto de mi vida.
* Hay dos tipos de acné, el
"transitorio", por llamarlo de alguna manera, que es el que afecta
a muchisimos jóvenes en la pubertad debido a los cambios
hormonales que en esa etapa se producen, y el "permanente",
que dura toda la vida y para el cual, hoy por hoy, no hay cura
definitiva, aunque si algunos medios para paliar sus efectos de manera bastante
eficaz.
En el primer tipo, con el ordenamiento de
algunos hábitos y un tratamiento básico similar al que se puede
aplicar al otro se pueden reducir sus efectos en el periodo de
tiempo que puede durar, entre uno y tres o cuatro años,
dependiendo de la particular naturaleza y costumbres de cada cual.
En el segundo, tanto el tratamiento, algo
más severo, como ciertos hábitos personales habrá que
tenerlos en cuenta permanentemente. Con el paso del tiempo, el
avance de la edad, normalmente el acné es menos agresivo y puede
ocurrir, se dan casos, que después de muchos años, no se sabe por
qué, desaparezca casi de golpe.
*
Características físicas naturales y
hereditarias:
* El acné persistente suele tener un base
inicial hereditaria. La bacteria que lo produce, ''Propionibacterium acnes'',
es una bacteria que forma parte de la "flora y fauna"
natural de la piel. Está en la piel de la mayoría de las personas,
independientemente de que tengan acné o no, y su eliminación es
prácticamente imposible. La diferencia está en que algunas
personas nacemos con más porcentaje de bacterias de este tipo por
cm2 de piel que otras. Para estas bacterias el exceso de ácidos
grasos libres en la piel supone un entorno favorable para su
desarrollo y multiplicación.
* Otra causa física natural, en algunos
casos, puede ser una piel bastante gruesa en la que el recorrido
de la grasa natural hasta la superficie sea
largo. Si, además, esta grasa es de composición densa y adulterada
por un exceso de ácidos grasos libres, los atascamientos e
infecciones que favorecen a su vez el desarrollo de la bacteria
del acné están prácticamente garantizados.
Por tanto, bajo el
condicionante de esta premisas, la actuación más correcta contra
este problema debe de ser, inicialmente, la utilización de
antibióticos para que las infecciones en curso remitan lo antes
posible, se reduzca el numero de bacterias y dispongamos de un
tiempo de "tregua" para iniciar un tratamiento, temporal o
permanente, según el caso, encaminado a mantener la reducción de
bacterias, la limpieza de la piel y la calidad de nuestra grasa
natural reduciendo su exceso de ácidos grasos libres.
* Existen también factores
psicológicos y costumbristas que pueden ser de carácter natural o
transitorio y que destaco en el siguiente punto.
*
Sobre hábitos y actitudes personales de carácter
psicológico:
* Duerme de manera regular, 7/ 8 horas diarias, evitando el
insomnio, el estrés, los nerviosismos y preocupaciones personales.
Estas cosas influyen y alteran los niveles de azúcar disminuyendo
las defensas naturales y propiciando la multiplicación de bacterias en la piel. Si te cuesta trabajo conciliar el sueño o calmar tus
preocupaciones internas ayúdate, por ejemplo, con "Valeriana",
hierba relajante.
* Asume tu problema con naturalidad y
paciencia. A menudo sucede el efecto de "la pescadilla que se muerde
la cola", es decir, "tengo estrés, me
sale un grano, me provoca estrés". Tú debes de ser mas fuerte que tu acné; comprende que
tu
verdadero valor está en tu interior, en tu calidad como persona, y quien no lo vea no te
interesa.
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